El día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una oportunidad para detenernos un momento, reflexionar, debatir y conversar en casa con niños y adolescentes sobre la igualdad de género . Pero más allá de una fecha concreta, puede ser el punto de partida para crear un espacio familiar en el que hablar de estos temas con naturalidad durante todo el año .
Las desigualdades, estereotipos y situaciones injustas por razones de género todavía persisten en muchos ámbitos de la sociedad. Educar a los niños y adolescentes para que entiendan esta realidad y desarrollen una mirada crítica es el verdadero motor de cambio , poniendo el foco en la igualdad de género desde pequeños y pequeñas.
Puede ser tan sencillo como aprovechar momentos cotidianos : ver una película, jugar a un juego, tener una conversación a la hora de cenar o realizar alguna actividad compartida. Por eso, te proponemos 11 planes para hacer en familia que te ayudarán a educar en igualdad de una forma cercana y dinámica.
1. La igualdad de género en casa
Qué mejor manera de reflexionar y educar en igualdad que observar qué comportamientos, actitudes y costumbres tenemos en casa . Para trabajar esta temática es importante ser conscientes de cómo se reparten las tareas del hogar , quién se encarga de organizar, quién pide ayuda y quién tiene más voz en la toma de decisiones. Ponemos conciencia en cómo nos expresamos y relacionamos tanto entre adultos como los niños y analizamos si lo hacemos libres de prejuicios, estereotipos y roles preconcebidos.
Para que los niños puedan visualizar bien el repertorio de tareas, un buen método es realizar una parrilla con todas las tareas semanales y asignar un gomet de cada color a cada miembro de la familia . De esta forma, podrá ver rápidamente cómo se distribuye el peso de las responsabilidades. El resultado puede sorprender y abrir la puerta a redistribuirlas de forma más equitativa . Este ejercicio no sólo promueve la igualdad de género, sino que también refuerza la responsabilidad individual y colectiva , fomenta la empatía y aumenta el sentimiento de pertenencia a la familia, remarcando el mensaje de que las tareas de casa son cosa de todos y todas.
También es importante poner el foco en aspectos menos visibles : si las niñas tienen el mismo espacio para opinar y decidir, si asumen roles de cuidado de forma inconsciente y automática y si los niños se sienten libres de expresar emociones y mostrar vulnerabilidad. Este análisis puede ayudarnos a ir corrigiendo, si es necesario, los sesgos de género ya ejercer como ejemplos y modelos de relaciones igualitarias.
Educar en igualdad en casa no es sólo repartir trabajos, sino garantizar que todas las voces son escuchadas por igual y que cada niño puede crecer sin roles impuestos.
Recursos sobre el reparto de tareas que te pueden interesar: ¿Los calcetines tienen piernas?
2. Leer libros y ver películas sobre igualdad de género
Una manera fantástica de hablar sobre igualdad de género en familia es a través de libros y cuentos . Leer permite vivir historias, soñar, emocionarse e imaginar, mientras los niños y jóvenes interiorizan valores y actitudes importantes para su crecimiento . Además, abre la puerta a conversaciones sobre situaciones reales y temas relevantes como roles de género, estereotipos, nuevas masculinidades o la no violencia .
Cuando se trata de películas, el efecto es similar : ver cómo los personajes toman decisiones, rompen barreras o afrontan injusticias puede ser un buen punto de inicio para debatir sobre la igualdad en familia . Después de la sesión de cine, puede comentar qué ha pasado, cómo se ha resuelto y qué haría usted en situaciones parecidas.
Si quieres medir la igualdad en una película puedes hacerlo a través del Test de Bechdel , que tiene el objetivo de cuestionar los sesgos de género en la industria cinematográfica. El test de Bechdel es una forma sencilla de evaluar la representación de las mujeres y la complejidad de sus personajes en el cine, series, teatro u otras producciones artísticas. El test dice que para considerar feminista una película debe cumplir tres criterios básicos : que aparezcan al menos dos personajes femeninos con nombre propio, que hablen entre sí y que la conversación no trate sobre un hombre.
Así pues, la lectura y el cine no sólo entretienen, sino que se convierten en herramientas para educar en igualdad de género y fomentar la reflexión .
Si te ha gustado la idea, te dejamos una recopilación de cuentos sobre esta temática: Guía de cuentos y novelas por la igualdad de género y violencia cero .
3. Participar en actividades culturales
En Cataluña hay muchos espacios públicos , como centros cívicos o bibliotecas, que ofrecen actividades especiales para el 8M : talleres, cuentacuentos, charlas, exposiciones, teatro, cine o pequeños conciertos. Participar es una forma de salir de casa, aprender, disfrutar en familia y reivindicar los derechos de las mujeres de una forma lúdica y educativa .
Para sacarle más provecho, puedes preparar la salida hablando del tema antes de ir y, una vez terminada la actividad, hacer una pequeña reflexión familiar sobre lo que ha visto y aprendido y qué conclusiones ha extraído. También te recomendamos mirar previamente la programación de los talleres que ofrecen los centros cívicos que te quedan más cerca de casa antes de irte.
4. Tener conversaciones sobre la igualdad de género
Una manera sencilla y entretenida de hablar sobre igualdad de género es a través de un juego en familia : cada miembro investiga a una mujer referente y, en una cena o almuerzo temático que se puede llamar “Mujeres que cambian el mundo” , explica quien ha escogido y por qué. Después, se puede reflexionar sobre que, en general, conocemos más nombres de hombres que de mujeres y sobre las dificultades que éstas tuvieron que superar a lo largo de la historia.
Éste también es un buen momento para hablar del entorno: preguntar a los hijos e hijas si han detectado desigualdades en la escuela o comportamientos machistas y reflexionar sobre cómo el entorno y los centros escolares influyen en la educación de la igualdad de género.
Recursos que pueden serte útiles:
5. Hablar sobre las manifestaciones
Hablar sobre las manifestaciones que se celebran en el 8M puede ser muy interesante, ya que son una forma visible de reivindicar los derechos de las mujeres . A los más pequeños y pequeñas, puedes explicarles qué es una manifestación , porqué la gente sale a la calle y qué significa defender la igualdad de género.
Con los adolescentes, se puede profundizar más : derechos laborales, brecha salarial, corresponsabilidad, presión estética o violencia machista. Otra actividad también puede ser mirar imágenes de manifestaciones, comentar los lemas y, con un poco de creatividad, crear su propio eslogan familiar y participa en alguna acción reivindicativa.
6. Juegos de mesa con perspectiva de género
Los juegos de mesa son una herramienta educativa muy efectiva para hablar de igualdad, ya que estimulan la imaginación, favorecen la cooperación y rompen con los juguetes estereotipados . Observando cómo juegan niños y adolescentes, podrás detectar actitudes y roles que quizás no ves en el día a día.
Te compartimos un artículo que te puede ser muy útil donde proponemos una lista de 15 juegos de mesa con perspectiva de género . Algunos son juegos de siempre reinventados , otros dan a conocer la parte femenina de la historia y otros son nuevos. Encuentra lo que mejor se adapte a ustedes ya sus necesidades y verás cómo los juegos se convierten en un recurso divertido y educativo para trabajar este tema con más ligereza.
7. Revisión de juguetes y juegos
Un aspecto importante para educar en igualdad es revisar los juguetes que tus hijos e hijas tienen en casa. No deben clasificarse por género , y hay que animar a los niños a jugar con lo que más les guste, independiente de si están etiquetados como juguetes “de niños” o “de niñas”. También es recomendable escoger juegos que fomenten la colaboración, la empatía y la resolución de problemas en equipo, mostrando que todo el mundo puede participar y contribuir por igual. Los juegos de mesa, como se ha comentado antes, son un buen ejemplo.
Para evitar estereotipos de género , apuesta por libros, figuras y juegos que incorporen personajes tanto femeninos como masculinos activos, independientes y con fortaleza. Vigila también los catálogos y anuncios de juguetes , ya que a menudo transmiten mensajes sexistas. Y, por último, favorece la compra de juguetes y juegos no violentos y evita a aquellos que cosifiquen a la mujer o refuercen roles tradicionales.
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8. Reflexionar sobre los estereotipos en publicidad y redes
La publicidad y las redes sociales están llenas de mensajes donde, en muchos casos, los estereotipos que existen de los hombres y mujeres en nuestra sociedad se ven reflejados. Analizar anuncios de la televisión, carteles en la calle o contenidos de redes sociales puede ser una actividad muy interesante de realizar, especialmente con adolescentes.
Algunas de las preguntas y reflexiones que puede hacer son: quién aparece haciendo las tareas de casa, cómo se representan los cuerpos, quién toma las decisiones y qué mensaje se está transmitiendo. También es una buena oportunidad para hablar de influencers, presión estética y modelos de belleza irreales . Estas conversaciones pueden surgir de forma espontánea en el día a día , por ejemplo, mientras mira una serie, comentando un anuncio o revisando las redes sociales juntos y juntas.
Te proponemos un juego para que esta actividad te sea más fácil y divertida: ¡el detective de estereotipos ! Consiste en ir anotando ejemplos que se encuentran durante una semana y después comentarlos en familia, pensando alternativas más igualitarias.
Descubre más recursos para trabajar esta temática: Las mujeres en los anuncios .
9. Realizar manualidades con mensajes feministas
Las manualidades fomentan la creatividad y son una forma original y diferente de trabajar la igualdad de género en familia. Con un poco de imaginación puedes crear carteles para el 8M con lemas propios , diseñar chapas o puntos de libro con frases inspiradoras o montar en casa un “muro de mujeres referentes” .
Así pues, esta actividad no es sólo artística, sino que puede ser un buen primer paso para investigar quiénes fueron estas mujeres pioneras , qué dificultades tuvieron que superar y por qué es importante que las recordemos. Los niños, niñas y adolescentes pueden buscar información, compartirla con los miembros de la familia y escoger la frase que más les guste. También pueden crear su propia consigna sobre igualdad para reforzar el pensamiento crítico .
10. Hablar de emociones y masculinidades
El feminismo también es una oportunidad para hablar de emociones, estereotipos y masculinidades . En este sentido, es importante conversar con los niños y adolescentes, especialmente con los chicos, sobre la gestión y validación de las emociones . Permitirles llorar, expresar tristeza o miedo, mostrar cariño o reconocer vulnerabilidad es clave para romper con frases que quizás han oído alguna vez en su entorno como “los niños no lloran”. Este tipo de mensajes refuerzan una idea rígida de masculinidad que puede generar frustración y dificultades emocionales en el futuro .
También es necesario hablar abiertamente sobre las «bromas» machistas, los comentarios despectivos o las presiones de grupo, y ayudarles a desarrollar criterio propio para identificarlas y rechazarlas . De esta forma, también se está fomentando el respeto, la empatía y la corresponsabilidad y, si se trabaja desde la infancia, se promueve la seguridad y la libertad.
11. Planes en la naturaleza
También puedes complementar las actividades anteriores con planes al aire libre que tengan un componente educativo y consciente sobre la igualdad y, al mismo tiempo, permitan conectar con la naturaleza .
Un ejemplo puede ser realizar algún juego de rol donde niños y niñas compartan tareas como montar un picnic, cocinar o limpiar, para mostrar que todo el mundo puede hacer estas tareas. Otra propuesta es realizar actividades colaborativas como plantar un huerto, cuidar plantas o limpiar un espacio natural, mostrando que cuidar el entorno es responsabilidad de todos, sin distinción de género .
Como puedes comprobar, educar en igualdad de género comienza en casa y en familia . Los niños y jóvenes no sólo están atentos a lo que decimos, sino que observan constantemente lo que hacemos : cómo nos repartimos las tareas, cómo expresamos las emociones, cómo reaccionamos ante ciertos comentarios…
Por eso, más allá de las actividades o conversaciones puntuales, el modelo que ofrecemos como adultos es clave, siendo nosotros sus principales referentes . Fomentar el respeto y la empatía en casa es la mejor manera de acompañarles a crecer con una mirada más crítica y comprometida con la igualdad .