Cuando pensamos en naturaleza, a menudo imaginamos montañas, bosques o playas lejanas. Pero, ¿sabías que no hace falta salir de la ciudad para descubrir toda la vida que nos rodea? En la ciudad también hay fauna y flora sorprendentes y muchos de sus secretos se esconden en lugares tan cotidianos como los parques urbanos y otros espacios naturales.
En estos lugares encontramos las jugatecas ambientales, espacios gratuitos en los parques y playas del Área Metropolitana de Barcelona donde las familias pueden jugar, experimentar y descubrir el entorno a través de actividades libres y guiadas, muchas de ellas dinamizadas por los educadores y educadoras ambientales de Fundesplai.
De hecho, si tienes niños o niñas pequeñas, un parque puede convertirse en un auténtico laboratorio natural: pájaros que cantan, insectos diminutos que trabajan constantemente, árboles con historias sorprendentes y plantas que cambian con cada estación. Una oportunidad fantástica para fomentar la curiosidad y la observación, y conocer los valores ambientales, sociales y culturales de nuestros parques.
Así que, si buscas un plan divertido para realizar el fin de semana con tus hijos e hijas, esta propuesta es para ti. ¡Os divertiréis y al mismo tiempo aprenderéis un montón de cosas sobre la sostenibilidad!
En esta entrada, te proponemos 12 curiosidades de fauna y flora que puedes descubrir a través de las jugatecas ambientales y de los parques urbanos en los que se llevan a cabo. Una invitación a mirar tu entorno con otros ojos y compartir descubrimientos en familia.
¿Quieres descubrir qué esconde la fauna y flora local? 🐝
12 curiosidades de fauna y flora en los parques urbanos
1. Plantas medicinales con poderes escondidos
¿Sabías que muchas de las plantas que encontramos en los parques tienen propiedades muy útiles? Las plantas aromáticas o medicinales se han utilizado desde hace generaciones: algunas sirven para infusiones, otras para cuidar la piel o simplemente para disfrutar de sus olores naturales, y pueden aportar beneficios interesantes para nuestra salud.
Además, utilizar este tipo de plantas puede ayudarnos a reducir el uso de productos químicos y tener una relación más respetuosa con el medio ambiente. En muchas jugatecas ambientales se organizan talleres para aprender a identificarlas, conocer sus usos, crear bolsitas de hierbas aromáticas o elaborar cosmética natural. Muchas veces sólo hace falta ir andando con atención para encontrarlas y recolectarlas con respeto.
20 plantas medicinales de primavera
2. Rastros que cuentan historias
¡No hace falta ver a un animal para saber que está ahí! En los parques, la fauna deja muchas pistas que a menudo pasan desapercibidas: huellas en el barro, plumas, piñas u hojas mordisqueadas, agujeros en el suelo o heces.
Aprender a identificar estos rastros es cómo convertirse en detectives y detectives de la naturaleza. Cada huella te da información: qué animal ha pasado, qué comía, hacia dónde iba… ¡hecho que ha ayudado a hacer grandes descubrimientos científicos! Con esta actividad niños, niñas y adultos se convertirán en auténticos especialistas de los rastros que dejan los animales más características de su zona.
3. Casitas para pájaros
Muchos pájaros necesitan espacios seguros para hacer el nido, pero en Cataluña cada vez hay menos árboles viejos con agujeros naturales. Por eso, hacer cajas nido se convierte en una gran ayuda: pequeños refugios artificiales que facilitan la nidificación de pájaros insectívoros (mallerengues, cepillos, papamoscas, petirrojos…), rapaces nocturnas, erizos e incluso murciélagos.
Instalar u observar cajas nido es una oportunidad fantástica para conocer mejor las especies que habitan en ella, descubrir su valor ecológico y ver de cerca cómo viven. Además, tienen una función pedagógica muy interesante, ya que permiten realizar actividades participativas relacionadas con el seguimiento de su empleo y la observación de fauna. ¿Te interesa el tema? Seguro que te gustarán los talleres para construirlos y entender su importancia.
Otro detalle curioso es que, con materiales similares, también se pueden hacer comederos para pájaros para ayudarlos durante los meses de invierno, cuando les cuesta más encontrar alimento.
4. Hoteles de insectos
¿Sabías que también puedes crear refugios para insectos e invertebrados? A veces los insectos tienen dificultades para encontrar un lugar donde refugiarse. Los hoteles de insectos son estructuras llenas de pequeños agujeros y materiales naturales que sirven de casa a especies como mariquitas, abejas solitarias u otros insectos beneficiosos, imprescindibles para el equilibrio del ecosistema.
Estos pequeños habitantes son muy importantes para las ciudades y municipios: ayudan a polinizar las plantas y a controlar plagas de forma natural. Construir un hotel de insectos es una actividad divertida y educativa que permite entender el papel clave de estos animalitos y fomentar la biodiversidad en los parques y jardines.
5. Abejas y mariposas, polinizadoras esenciales
Las abejas y mariposas son auténticas guardianas de la biodiversidad y es muy común verlas volar por cualquier rincón verde de la ciudad. Gracias a la polinización, muchas plantas se pueden reproducir, y esto es clave para la producción de alimentos y el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, muchas especies están en peligro por la pérdida de hábitat, el uso masivo de pesticidas, la urbanización y el cambio climático.
Por este motivo, cada vez hay más iniciativas en los parques y jardines públicos para instalar nidos por abejas y avispas silvestres y jardines de mariposas para favorecer su presencia. ¡Ideal para visitarlos y fotografiarlos con los niños, niñas y jóvenes de casa!
Además, las mariposas tienen un ciclo de vida fascinante llamado metamorfosis: pasan de huevo a oruga, después a crisálida y finalmente se transforman en mariposa. Observar este proceso o participar en actividades como realizar velas con cera natural o plantar flores que las atraigan puede ser una experiencia muy enriquecedora para todas las edades.
🔎 ¿Sabías que en España hay más de 1000 especies de abejas diferentes? ¡El doble que de pájaros! Y en Cataluña hay 203 especies de mariposas diurnas, cada una con su vida particular: algunas viven en la alta montaña, otras en todo el país y otras colonizan los jardines de las ciudades.
De hecho, se calcula que el 25% de especies de mariposas de Cataluña pueden verse en los espacios verdes urbanos. Una sorpresa, ¿no?
6. Los secretos de los árboles
Los árboles esconden curiosidades fascinantes que a menudo desconocemos. ¿Sabías que cuando se hace de noche, reducen su actividad y «descansan»? ¿O que liberan sustancias invisibles que pueden influir en la formación de nubes y lluvia? Observarlos con calma nos ayuda a entender que son seres vivos mucho más activos de lo que imaginamos.
Además, los árboles tienen un papel clave en las ciudades: limpian el aire, reducen la temperatura, hacen sombra y absorben el ruido. También son refugio de muchos animales y mejoran nuestro bienestar. En Cataluña, tenemos una gran reserva de árboles monumentales: árboles centenarios o de interés cultural que podemos encontrar en la página web de la Generalidad de Cataluña.
7. Arte con la naturaleza
La naturaleza también puede ser una fuente de inspiración artística: con hojas, piedras, ramas, piñas o flores puedes crear arte rupestre como mandalas u obras de land art. Una manera para que los niños y niñas aprendan a relacionarse con el entorno, a observarlo con mayor atención ya desarrollar su creatividad.
El land art, o arte con elementos naturales, es una actividad para todas las edades donde se pueden explorar texturas, formas, colores y tamaños. Además, durante el descubrimiento del entorno también puedes recoger pequeñas muestras de vegetación para conocer la flora más característica de la zona. Con estas muestras puedes crear un pequeño herbario que te ayude a identificar las plantas y hojas más características de tus cercanos parques.
8. Murciélago, el animal más misterioso
¡Los murciélagos son animales llenos de sorpresas y misterio! Y, además, grandes aliados de los parques urbanos. Son los únicos mamíferos capaces de volar y tienen hábitos nocturnos, lo que les hace difícil ver. Cuando vuelan se orientan gracias a la ecolocalización, emitiendo sonidos que les permiten detectar obstáculos y presas.
Además, son mamíferos muy beneficiosos para nuestros ecosistemas, ya que controlan plagas de invertebrados —especialmente mosquitos—, manteniendo el equilibrio natural. En Cataluña existe una gran variedad de especies, muchas de ellas protegidas. Descubrirlas es una forma fantástica de romper mitos y despertar la curiosidad de los niños y niñas.
Algunas curiosidades interesantes: en la zona del área metropolitana de Barcelona se han detectado alrededor de 13 especies de murciélagos, que suelen refugiarse en las rendijas y fisuras que abundan en la ciudad. Algunas de las más conocidas en el ámbito urbano son la Pipistrella común (Pipistrellus pipistrellus), la Pipistrella enana (Pipistrellus pygmaeus), la Pipistrella de bordes claros (Pipistrellus kuhlii) y el Murciélago de los graneros (Eptescius serotinus), todas consideradas de riesgo menor.
Los parques con árboles jóvenes no ofrecen buenos refugios naturales en los murciélagos. Por eso se instalan cajas nido, que les facilitan un lugar donde esconderse, emparejarse y criar. ¿Sabías que es importante que estén cerca de una zona con agua porque es donde se acumulan sus presas?
9. ¿Quién vive en los ríos?
En los ríos, estanques y zonas húmedas de los parques viven animales muy adaptados al agua. Podemos encontrar insectos acuáticos, pequeños crustáceos, pájaros, anfibios o peces, todos con características que les ayudan a vivir en este medio. En el área metropolitana de Barcelona tenemos varios parques urbanos cerca del curso de un río, sobre todo en los cauces del Río Llobregat y el Río Besós. Los ecosistemas fluviales son importantísimos para el equilibrio natural del territorio.
¿Sabías que actualmente la mitad de las especies de anfibios están en peligro de extinción? Los anfibios son clave para el equilibrio de los ecosistemas y actúan como insecticidas. Por este motivo, es necesario protegerlos y tomar medidas tanto individuales como colectivas. Algunas de las especies que encontramos en nuestro territorio son la ranita, la rana verde, el sapo común o la salamandra.
Además, tras la regresión que sufrió la nutria por la contaminación de sustancias tóxicas, entre otros factores, se ha visto que, 40 años después, vuelve a vivir en el río Besòs, indicando una mejora de la calidad ambiental del río.
También podemos encontrar pájaros que viven en la zona de los ríos. En el Delta de Llobregat, por ejemplo, habitan especies distintas en invierno y en verano, ya que es un punto estratégico de muchas aves para sus migraciones entre África y Europa.
En verano encontramos la canastera, la cigüeñuela o el somorujo lavanco. Por el contrario, cuando llega el frío, podemos observar el martín pescador, la avefría o el cuhcara común, entre otros. ¡Te animamos a practicar el birdwatching con los niños, niñas y adolescentes para ampliar tus conocimientos!
Descubre los peligros para los anfibios y cómo ayudarles
10. El fascinante mundo de las hormigas
Las hormigas son uno de los insectos más sorprendentes del planeta. Hay más de 12.000 especies y viven casi en todas partes del mundo, formando colonias que pueden llegar a tener millones de individuos. A pesar de su pequeño tamaño, tienen una organización espectacular: dentro del hervidero hay diferentes “roles” como obreras, soldados y reinas, y todas trabajan coordinadamente como si fueran un solo organismo. También pueden comunicarse, construir galerías complejas y adaptarse a muchos entornos distintos.
Una de las curiosidades más impactantes es su importancia para el planeta: ¡pueden representar hasta el 20% de la biomasa animal terrestre! Además, son esenciales para el equilibrio natural: dispersan semillas, polinizan plantas, controlan otros insectos e incluso ayudan a “limpiar” el entorno comiendo materia orgánica. Y aún más increíble: ¡en algunas partes del mundo, las hormigas también forman parte de la dieta humana!
Si mira bien al suelo durante su paseo o juego, ¡seguro que encuentre «autopistas» de hormigas bien vivarachas!
11. La vida de las semillas
¡Todo empieza con una semilla! Para convertirse en planta, una semilla necesita unas condiciones adecuadas de luz, agua y temperatura. Este proceso se llama germinación y es una de las grandes maravillas de la naturaleza.
En los parques y jardines de nuestros municipios y ciudades este proceso pasa constantemente, a menudo sin prestar atención. Entre parterres, alcorques de árboles y espacios verdes, muchas plantas nacen, crecen y se regeneran de forma natural, mostrando el ciclo de la vida en pleno entorno urbano.
Observar estos espacios nos permite entender que estos espacios verdes no sólo son lugares de ocio, sino pequeños ecosistemas vivos que cambian con cada estación. Las semillas viajan con el viento, con los animales o con la lluvia y encuentran en estos lugares las condiciones ideales para germinar.
Hacer un semillero, por ejemplo, es una actividad sencilla y muy educativa para niños y niñas. Permite observar el crecimiento día a día y entender el ciclo de la vida de las plantas. Además, ayuda a desarrollar la paciencia, responsabilidad y respeto por el medio natural.
12. ¿Qué significan los sonidos de los pájaros?
Si escuchas atentamente, verás que en los parques urbanos hay más vida de la que parece! Cada pájaro tiene su propio canto, y muchos se pueden identificar sólo por el sonido. Esto nos permite descubrir qué especies viven a nuestro alrededor sin siquiera verlas.
Los niños y niñas se sorprenden mucho cuando descubren que los sonidos del parque no son todos iguales: hay cantos repetitivos, reclamos, avisos, llamadas de alarma o sonidos para marcar el territorio. Escuchar a los pájaros ayuda a trabajar la atención, la calma y la conexión con la naturaleza de una manera más cercana y vivencial.
Algunas actividades sencillas pueden ser cerrar los ojos y contar cuántos sonidos diferentes de pájaros oímos, o intentar identificarlos y asociarlos a especies como el gorrión, el herrerillo o el mirlo.
1. Plantas medicinales con poderes escondidos
¿Sabías que muchas de las plantas que encontramos en los parques tienen propiedades muy útiles? Las plantas aromáticas o medicinales se han utilizado desde hace generaciones: algunas sirven para infusiones, otras para cuidar la piel o simplemente para disfrutar de sus olores naturales, y pueden aportar beneficios interesantes para nuestra salud.
Además, utilizar este tipo de plantas puede ayudarnos a reducir el uso de productos químicos y tener una relación más respetuosa con el medio ambiente. En muchas jugatecas ambientales se organizan talleres para aprender a identificarlas, conocer sus usos, crear bolsitas de hierbas aromáticas o elaborar cosmética natural. Muchas veces sólo hace falta ir andando con atención para encontrarlas y recolectarlas con respeto.
20 plantas medicinales de primavera
2. Rastros que cuentan historias
¡No hace falta ver a un animal para saber que está ahí! En los parques, la fauna deja muchas pistas que a menudo pasan desapercibidas: huellas en el barro, plumas, piñas u hojas mordisqueadas, agujeros en el suelo o heces.
Aprender a identificar estos rastros es cómo convertirse en detectives y detectives de la naturaleza. Cada huella te da información: qué animal ha pasado, qué comía, hacia dónde iba… ¡hecho que ha ayudado a hacer grandes descubrimientos científicos! Con esta actividad niños, niñas y adultos se convertirán en auténticos especialistas de los rastros que dejan los animales más características de su zona.
3. Casitas para pájaros
Muchos pájaros necesitan espacios seguros para hacer el nido, pero en Cataluña cada vez hay menos árboles viejos con agujeros naturales. Por eso, hacer cajas nido se convierte en una gran ayuda: pequeños refugios artificiales que facilitan la nidificación de pájaros insectívoros (mallerengues, cepillos, papamoscas, petirrojos…), rapaces nocturnas, erizos e incluso murciélagos.
Instalar u observar cajas nido es una oportunidad fantástica para conocer mejor las especies que habitan en ella, descubrir su valor ecológico y ver de cerca cómo viven. Además, tienen una función pedagógica muy interesante, ya que permiten realizar actividades participativas relacionadas con el seguimiento de su empleo y la observación de fauna. ¿Te interesa el tema? Seguro que te gustarán los talleres para construirlos y entender su importancia.
Otro detalle curioso es que, con materiales similares, también se pueden hacer comederos para pájaros para ayudarlos durante los meses de invierno, cuando les cuesta más encontrar alimento.
4. Hoteles de insectos
¿Sabías que también puedes crear refugios para insectos e invertebrados? A veces los insectos tienen dificultades para encontrar un lugar donde refugiarse. Los hoteles de insectos son estructuras llenas de pequeños agujeros y materiales naturales que sirven de casa a especies como mariquitas, abejas solitarias u otros insectos beneficiosos, imprescindibles para el equilibrio del ecosistema.
Estos pequeños habitantes son muy importantes para las ciudades y municipios: ayudan a polinizar las plantas y a controlar plagas de forma natural. Construir un hotel de insectos es una actividad divertida y educativa que permite entender el papel clave de estos animalitos y fomentar la biodiversidad en los parques y jardines.
5. Abejas y mariposas, polinizadoras esenciales
Las abejas y mariposas son auténticas guardianas de la biodiversidad y es muy común verlas volar por cualquier rincón verde de la ciudad. Gracias a la polinización, muchas plantas se pueden reproducir, y esto es clave para la producción de alimentos y el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, muchas especies están en peligro por la pérdida de hábitat, el uso masivo de pesticidas, la urbanización y el cambio climático.
Por este motivo, cada vez hay más iniciativas en los parques y jardines públicos para instalar nidos por abejas y avispas silvestres y jardines de mariposas para favorecer su presencia. ¡Ideal para visitarlos y fotografiarlos con los niños, niñas y jóvenes de casa!
Además, las mariposas tienen un ciclo de vida fascinante llamado metamorfosis: pasan de huevo a oruga, después a crisálida y finalmente se transforman en mariposa. Observar este proceso o participar en actividades como realizar velas con cera natural o plantar flores que las atraigan puede ser una experiencia muy enriquecedora para todas las edades.
🔎 ¿Sabías que en España hay más de 1000 especies de abejas diferentes? ¡El doble que de pájaros! Y en Cataluña hay 203 especies de mariposas diurnas, cada una con su vida particular: algunas viven en la alta montaña, otras en todo el país y otras colonizan los jardines de las ciudades.
De hecho, se calcula que el 25% de especies de mariposas de Cataluña pueden verse en los espacios verdes urbanos. Una sorpresa, ¿no?
6. Los secretos de los árboles
Los árboles esconden curiosidades fascinantes que a menudo desconocemos. ¿Sabías que cuando se hace de noche, reducen su actividad y «descansan»? ¿O que liberan sustancias invisibles que pueden influir en la formación de nubes y lluvia? Observarlos con calma nos ayuda a entender que son seres vivos mucho más activos de lo que imaginamos.
Además, los árboles tienen un papel clave en las ciudades: limpian el aire, reducen la temperatura, hacen sombra y absorben el ruido. También son refugio de muchos animales y mejoran nuestro bienestar. En Cataluña, tenemos una gran reserva de árboles monumentales: árboles centenarios o de interés cultural que podemos encontrar en la página web de la Generalidad de Cataluña.
7. Arte con la naturaleza
La naturaleza también puede ser una fuente de inspiración artística: con hojas, piedras, ramas, piñas o flores puedes crear arte rupestre como mandalas u obras de land art. Una manera para que los niños y niñas aprendan a relacionarse con el entorno, a observarlo con mayor atención ya desarrollar su creatividad.
El land art, o arte con elementos naturales, es una actividad para todas las edades donde se pueden explorar texturas, formas, colores y tamaños. Además, durante el descubrimiento del entorno también puedes recoger pequeñas muestras de vegetación para conocer la flora más característica de la zona. Con estas muestras puedes crear un pequeño herbario que te ayude a identificar las plantas y hojas más características de tus cercanos parques.
8. Murciélago, el animal más misterioso
¡Los murciélagos son animales llenos de sorpresas y misterio! Y, además, grandes aliados de los parques urbanos. Son los únicos mamíferos capaces de volar y tienen hábitos nocturnos, lo que les hace difícil ver. Cuando vuelan se orientan gracias a la ecolocalización, emitiendo sonidos que les permiten detectar obstáculos y presas.
Además, son mamíferos muy beneficiosos para nuestros ecosistemas, ya que controlan plagas de invertebrados —especialmente mosquitos—, manteniendo el equilibrio natural. En Cataluña existe una gran variedad de especies, muchas de ellas protegidas. Descubrirlas es una forma fantástica de romper mitos y despertar la curiosidad de los niños y niñas.
Algunas curiosidades interesantes: en la zona del área metropolitana de Barcelona se han detectado alrededor de 13 especies de murciélagos, que suelen refugiarse en las rendijas y fisuras que abundan en la ciudad. Algunas de las más conocidas en el ámbito urbano son la Pipistrella común (Pipistrellus pipistrellus), la Pipistrella enana (Pipistrellus pygmaeus), la Pipistrella de bordes claros (Pipistrellus kuhlii) y el Murciélago de los graneros (Eptescius serotinus), todas consideradas de riesgo menor.
Los parques con árboles jóvenes no ofrecen buenos refugios naturales en los murciélagos. Por eso se instalan cajas nido, que les facilitan un lugar donde esconderse, emparejarse y criar. ¿Sabías que es importante que estén cerca de una zona con agua porque es donde se acumulan sus presas?
9. ¿Quién vive en los ríos?
En los ríos, estanques y zonas húmedas de los parques viven animales muy adaptados al agua. Podemos encontrar insectos acuáticos, pequeños crustáceos, pájaros, anfibios o peces, todos con características que les ayudan a vivir en este medio. En el área metropolitana de Barcelona tenemos varios parques urbanos cerca del curso de un río, sobre todo en los cauces del Río Llobregat y el Río Besós. Los ecosistemas fluviales son importantísimos para el equilibrio natural del territorio.
¿Sabías que actualmente la mitad de las especies de anfibios están en peligro de extinción? Los anfibios son clave para el equilibrio de los ecosistemas y actúan como insecticidas. Por este motivo, es necesario protegerlos y tomar medidas tanto individuales como colectivas. Algunas de las especies que encontramos en nuestro territorio son la ranita, la rana verde, el sapo común o la salamandra.
Además, tras la regresión que sufrió la nutria por la contaminación de sustancias tóxicas, entre otros factores, se ha visto que, 40 años después, vuelve a vivir en el río Besòs, indicando una mejora de la calidad ambiental del río.
También podemos encontrar pájaros que viven en la zona de los ríos. En el Delta de Llobregat, por ejemplo, habitan especies distintas en invierno y en verano, ya que es un punto estratégico de muchas aves para sus migraciones entre África y Europa.
En verano encontramos la canastera, la cigüeñuela o el somorujo lavanco. Por el contrario, cuando llega el frío, podemos observar el martín pescador, la avefría o el cuhcara común, entre otros. ¡Te animamos a practicar el birdwatching con los niños, niñas y adolescentes para ampliar tus conocimientos!
Descubre los peligros para los anfibios y cómo ayudarles
10. El fascinante mundo de las hormigas
Las hormigas son uno de los insectos más sorprendentes del planeta. Hay más de 12.000 especies y viven casi en todas partes del mundo, formando colonias que pueden llegar a tener millones de individuos. A pesar de su pequeño tamaño, tienen una organización espectacular: dentro del hervidero hay diferentes “roles” como obreras, soldados y reinas, y todas trabajan coordinadamente como si fueran un solo organismo. También pueden comunicarse, construir galerías complejas y adaptarse a muchos entornos distintos.
Una de las curiosidades más impactantes es su importancia para el planeta: ¡pueden representar hasta el 20% de la biomasa animal terrestre! Además, son esenciales para el equilibrio natural: dispersan semillas, polinizan plantas, controlan otros insectos e incluso ayudan a “limpiar” el entorno comiendo materia orgánica. Y aún más increíble: ¡en algunas partes del mundo, las hormigas también forman parte de la dieta humana!
Si mira bien al suelo durante su paseo o juego, ¡seguro que encuentre «autopistas» de hormigas bien vivarachas!
11. La vida de las semillas
¡Todo empieza con una semilla! Para convertirse en planta, una semilla necesita unas condiciones adecuadas de luz, agua y temperatura. Este proceso se llama germinación y es una de las grandes maravillas de la naturaleza.
En los parques y jardines de nuestros municipios y ciudades este proceso pasa constantemente, a menudo sin prestar atención. Entre parterres, alcorques de árboles y espacios verdes, muchas plantas nacen, crecen y se regeneran de forma natural, mostrando el ciclo de la vida en pleno entorno urbano.
Observar estos espacios nos permite entender que estos espacios verdes no sólo son lugares de ocio, sino pequeños ecosistemas vivos que cambian con cada estación. Las semillas viajan con el viento, con los animales o con la lluvia y encuentran en estos lugares las condiciones ideales para germinar.
Hacer un semillero, por ejemplo, es una actividad sencilla y muy educativa para niños y niñas. Permite observar el crecimiento día a día y entender el ciclo de la vida de las plantas. Además, ayuda a desarrollar la paciencia, responsabilidad y respeto por el medio natural.
12. ¿Qué significan los sonidos de los pájaros?
Si escuchas atentamente, verás que en los parques urbanos hay más vida de la que parece! Cada pájaro tiene su propio canto, y muchos se pueden identificar sólo por el sonido. Esto nos permite descubrir qué especies viven a nuestro alrededor sin siquiera verlas.
Los niños y niñas se sorprenden mucho cuando descubren que los sonidos del parque no son todos iguales: hay cantos repetitivos, reclamos, avisos, llamadas de alarma o sonidos para marcar el territorio. Escuchar a los pájaros ayuda a trabajar la atención, la calma y la conexión con la naturaleza de una manera más cercana y vivencial.
Algunas actividades sencillas pueden ser cerrar los ojos y contar cuántos sonidos diferentes de pájaros oímos, o intentar identificarlos y asociarlos a especies como el gorrión, el herrerillo o el mirlo.
Consejos para observar la fauna y flora sin molestarla
Observar la naturaleza con conciencia y respeto es también educación ambiental. Hacerlo bien ayuda a protegerla:
- Observa con calma y mantiene una distancia respetuosa
- Evita tocar animales o plantas si no es necesario
- Muévete en silencio: los ruidos asustan a la fauna
- Respeta los caminos y evita pisar zonas sensibles
- Lleva prismáticos o lupas para observar mejor sin intervenir
- Recoge siempre los desechos
- Si encuentras a un animal herido, contacta con los servicios municipales del pueblo o ciudad
- No alimentes los pájaros con pan
Todas estas curiosidades de fauna y flora (y muchas más) están presentes en los parques urbanos, así que desde Fundesplai te animamos a aprovechar estos espacios llenos de vida para ir con los niños y niñas. Las jugatecas ambientales son un buen punto de partida para aprender jugando: a través de talleres, juegos de exploración y actividades guiadas conoceremos los secretos de la naturaleza de cerca.
Una manera divertida y educativa de pasar un domingo diferente en familia sin salir de la ciudad. O, si lo prefieres, hacer una pequeña salida a municipios cercanos para explorar nuevas áreas de juego rodeadas de naturaleza. Y si quieres pasar todo el día, ¿por qué no hacer un picnic y que te quede un día redondo? ¡Será muy emocionante!